El Masaje Erótico en la pareja

El contacto corporal, sensual y amoroso en la cotidianidad es de una importancia capital desde la perspectiva tántrica en el masaje erótico.

En esos momentos “intermedios” (que de ninguna manera deben concluir inevitablemente en un coito si la pareja no lo desea).

Los masajes cumplen una función trascendental ya que permiten despertar y desbloquear las sensaciones corporales y la energía trabada en uno o varios puntos del organismo, al tiempo que generan un tipo muy particular de comunicación entre la pareja basada en el servicio y el placer físico no necesariamente erótico.
Estos intercambios generados por los masajes están destinados principalmente a relajar y estimular el flujo energético entre los amantes y a estimular día a día la capacidad de dar y de disfrutar .

Masaje erótico en el alma

La pareja en el masaje erótico:


Para que una pareja pueda prodigarse mutuamente sesiones de masaje erótico y lo pueda hacer con plenitud, debe cumplir con ciertas normas o requisitos.

De nada valdrá una sesión de masajes dada o recibida con prisas y con la concentración colocada, por ejemplo, en problemas económicos o de cualquier otra índole.

Lo que sucede muy a menudo en las parejas cuando hacen el amor, es que suelen ser cuatro presentes: tú, tu pareja y los pensamientos de cada uno.

Cuando los dos se entregan desde el amor: en la respiración a lo que va sucediendo sin expectativas, la energía y sus mentes están en armonía, es entonces cuando son capaces de conectar con el corazón, con el sentir del momento presente…

Es posible tener la experiencia de ser un solo cuerpo, una mente, una respiración… Ser uno.
Y sucede la magia ya no valoras el sexo por lo que pasa en la cama, sino más bien le das valor y devoción a lo que pasa por el corazón.

Dar el masaje erótico

El miembro de la pareja que ocupa el rol activo (o sea, dar el masaje) deberá:
• Liberar su mente de cualquier pensamiento o deseo que concierna a su propia gratificación sexual.
• Centrarse y sentir el poder sensitivo de sus manos.
• Dejar de lado las preocupaciones, cualquiera sea el índole de estas : el masaje requiere de una constante “estar aquí y ahora”.
• Dirigir la intención y la atención solamente al servicio del sentir, la curación y el placer.
• Tener en cuenta que, cuanto más se relaje interior y físicamente quien da el masaje, mayor será el flujo de energías curativas y armonizadoras que se trasladarán a quien lo recibe.
• Sincronizar la respiración con la de su pareja.

Recibir el masaje

A su vez, el miembro de la pareja que ocupa el lugar pasivo, o sea, quien recibe el masaje, deberá:
• Disponerse a aceptar y a disfrutar del placer que su pareja le procura, sin pensar que está yendo hacia una meta u objetivo, sobre todo de carácter sexual.
• Descansar a la mente y liberarse de toda preocupación o pensamiento ajeno al momento.
• Avisar si algún movimiento o estímulo le resulta incómodo o desagradable, para no continuar con él.

Masaje erótico

Regla de oro: DISFRUTA , DISFRUTA Y DISFRUTA

Johe Cavero

Maestro de tantra